lunes, 23 de noviembre de 2015

Belleza

La belleza no es más que la presencia de armonía en un conjunto de imperfecciones que por un instante se complementan para brillar e impactar a los ojos del espectador. 
La belleza va más allá del entendimiento, indescriptible como el silencio, es un calificativo que usamos para describir algo deslumbrante, casi maravilloso. En esta descripción no existe la opinión externa, aunque hay quienes se arriesgan a comentar e incluso discrepar el concepto de belleza de otro, ignorando que cada uno ve a la belleza con otros ojos. Esta aparece en cada uno de nosotros y en cada uno de los objetos, pues la belleza abarca varios ámbitos, aunque a veces la sociedad tiende a pensar que esta sólo habita en la apariencia de algo o alguien, no entienden que va más lejos, que para que algo sea bello debe cumplir con ciertos parámetros y estos varían según la persona.
La belleza baila dentro de cada uno esperando un aviso para relucir ante los ojos de quién decida apreciarla.
La sociedad se ha dedicado a crear estereotipos de belleza, opacando las opiniones de cada uno, aunque aún existen quienes deciden calificar la belleza sin ninguna influencia de los estereotipos, aquellos que deciden ver a través de sus propios ojos. Las personas que no se dejan cegar por aquellas manos ambiciosas son las que realmente conocen la belleza. 
La autenticidad de las personas al ver las cosas desde su propio punto de vista, permite apreciar la belleza en su máxima expresión, con claridad y sin distorsión. 

Incluso

Incluso las heridas de los grandes amores sanan en algún momento, cuando uno menos lo espera un aire de revelación toca nuestros corazones para avisar que no va más, que todo se acabó, es entonces cuando una vocecita aparece en nuestra mente como un foco intermitente de sabiduría y lucidez repitiendo con frecuencia "se ha ido", vaya uno a saber sí aquella sabia voz se refiere al amor que ocasionó la herida o a la pena que dejó aquel adefesio al abandonar el campo de batalla. 

Lo cierto es que en ese instante una especie de locura invade al cuerpo, sea por empezar una nueva forma de vida en terreno desconocido o por el dolor que trae el abandono, la última lágrima sale expulsada seguida de unas cuantas palabras de despedida y finalmente existe una tregua temporal o paz interior,sí así quieren llamarla.
Entonces es normal, que el alma se estremezca y que el olvido aparezca. 

Carta

No te voy a decir que no te quiero.. Pero tampoco es mi afán usar palabras que no entiendo, que son desconocidas para mi vocabulario porque jamás las he empleado.
Pero te diré una cosa. Gracias. Por querer ser quien eres y por convertirme en lo que soy.
Todos dicen que las palabras están demás cuando de amor se trata, pero yo no creo en esto. Yo no creo que esta vez pueda o deba quedarme callada, creo que a pesar de todo te aprecio más de lo que debería, más de lo que te mereces, porque te fuiste, y dime ¿que sacó queriendo a alguien que no está? Pero sucede que esto ocurre sólo una vez, esta sensación de bienestar y complicidad no se siente por cualquiera, entonces resulta que sin saberlo y sin quererlo eres especial. No me preguntes jamás por que, porque mi respuesta sería ¿ y por que no ?
Tu viniste a mi vida y yo creía que era normal sentirse tan cómoda con alguien. Tan comprendida.. Pero sólo ahora comprendo que estas oportunidades son escasas, casi nulas. Esta oportunidad que me dio la vida de conocerte no la valore hasta este momento que te extraño y ya nada me conforma, que todo me parece insuficiente porque tu no estas.
Y puedo actuar normal en frente tuyo aunque te confieso que cada vez que te veo tengo el corazón en la mano y el alma en la boca y de repente quiero escapar, porque no aguanto este sentimiento de tenerte y no. 
Te confieso que ahora me sacrifico, hago un esfuerzo contándote todo esto y acaso no tenga sentido, pero me siento desnuda abriéndote mi corazón para que dejemos de asumir y de cometer errores, para que dejemos de dar rienda suelta a nuestra imaginación y nos enfrentemos con verdades y certezas , para aclarar que en la vida uno pierde más si no intenta.
No se sí te perdí , por que no se puede perder algo que jamás se tuvo, pero siento eso, que te alejas y yo voy muriendo. Al decir que muero no me refiero a un cuerpo, sino a la mujer que tu creaste, a la que tiene partes de ti, ella está muriendo y agonizando mientras nace una nueva versión mía, un poco menos tuya aunque conserva una gota de tu esencia.
Quizás leyendo esto pienses que nada de lo que yo siento sea cierto, quizás te cueste entender que lo que yo llegue a sentir por ti fue más allá de lo conocido, pues es normal, jamás el amor sabe a lo mismo, siempre es nuevo y por eso asusta, por que nadie esta acostumbrado a lo nuevo, nadie esta dispuesto a montar un campamento en territorio desconocido. Pero así pasa en la vida, las personas vienen y van, mientras dejan huellas en cada una de las almas que conocen. Nadie es eterno ni inmortal, todos estamos condenados al olvido, pero a veces es mejor evitar por un tiempo que este odioso ser llegue, hacer durar el momento y eso es lo que quiero , evadir el olvido al menos hasta que yo esté preparada.
Una vez más, quiero reiterar que te quiero. Aunque las dudas de sí tu me aprecias inundan mi mente, decidí por primera vez en esta puta vida correr el riesgo demostrar mis sentimientos tal y como son y espero no te ofendas, esta no es mi intención , lo que en verdad quiero es dejar claro de una vez por todas que me cansé de asumir que ya sabías esto, me cansé de pensar. Lo hago por que quiero, más no por que espero alguna reacción después de esto. 

lunes, 16 de noviembre de 2015

Para un amigo

Hasta las historias más hermosas de valientes caballeros llegan a su fin. Algunas son tragedias insoportables que perduran en nuestras memorias evocando al amargo pasado,, otras son comedias que marcan nuestras vidas con risas llenas de encanto, pero toda historia llega a su fin aunque la vida se oponga con llantos imparables, porque al iniciar una etapa de nuestras vidas, por más prometedora que parezca , es inevitable avizorar su fin, pues la naturaleza así lo marca. Porque la naturaleza pone fecha de caducidad a  las cosas maravillosas y a las amargas, porque la vida es justa y la máxima expresión de justicia es el fin.

Entonces todo se resume al fin de nuestra etapa y nosotros que supimos aprovechar lo que el destino nos preparó, nos despedimos de ella con un llanto amargo lleno de memorias.
Memorias que a simple vista pareces sordas, memorias insignificantes y épicas, memorias estruendosas que magnifican esta etapa inolvidable. Y somos seres humanos que estamos compuestos de sentimientos y todas aquellas memorias se apoderan de cada uno de ellos. ¿De qué están compuestos los sentimientos? Se preguntarán muchos, pero la respuesta a esta pregunta se evidencia en nuestro llanto, los sentimientos están compuestos de memorias, así como las memorias de sentimientos.

Debemos entender que la tristeza es parte de nosotros, así como la felicidad y el encanto, debemos aceptar a cada uno de nuestros sentimientos , porque al negarlos estámos negando a nuestras memorias y al negar nuestras memorias nos negamos a nosotros mismos. Aprendamos a ser felices aún en la etapa de llanto, aprendamos a recibir al fin con un enorme abrazo lleno de gratitud, abramos las puestar a las nuevas memorias, bailemos sobre esta tumba que tanto nos mortifica y riamos enfrente de ella, burlemos a la naturaleza y sigamos creando memorias aún después de la muerte.
Porque todos somos  seres extraordinarios atrapados en un mundo simple, porque somos los que somos, porque juntos crecimos y aprendimos.

Aceptemos de una vez que no nos pertenecemos, porque todos somos parte de todos y aunque esta historia llega a su fin aparente, no nos alejamos del todo, porque aprendimos a ser uno solo  y compartimos memorias y por lo tanto nos compartimos el uno con el otro.
Entonces esta etapa será por siempre infinita en nuestras memorias y negando el final no nos queda más que fue un placer ser uno solo por un momento o quizás por siempre.