miércoles, 2 de julio de 2014

Me gusta


Me gusta pensar que lo nuestro no fue pasajero, porque contigo aprendí que el infinito dura tan sólo un minuto.

Me gusta pensar que la vida nos dará una tregua, en la que podremos ser lo que el destino jamás nos permitió.

Me gusta pensar que tu aún sientes, que tu aún piensas, que tu también mientes.

Me gusta pensar en tu boca y en la locura que llevamos dentro al escupir palabras para fingir que todo estará bien

       Cuando es evidente que no

Me gusta pensar en lo que fuimos aunque haya durado un instante efímero.

Me gusta pensar en la felicidad porque te tengo al lado y la dicha se desborda de mi alma

      Aunque ya no me pertenezcas

Me gusta quererte radiante como eres

Me gusta recordar mientras te veo soñar aunque yo no sea precisamente el motivo de esos sueños

Me gusta tu temor de dejarte llevar una vez más por el corazón
     Ver como tiemblas al escuchar mi voz
Y aún así sonreír al público pretendiendo que te es indiferente

Me gusta saber que no me has olvidado y que lo nuestro aún no forma parte del pasado

miércoles, 16 de abril de 2014

La Verdad




Está en el mar y en el cielo.

En la dulzura y en lo amargo.

La verdad viene y va según el tiempo,

Según el tipo y el pensamiento.



La verdad es una búsqueda, aunque nadie sepa que aspecto tiene.

La verdad es intriga y seguridad.

Todos sabemos que existe, pero no todos tienen el privilegio de entenderla.

Hay quienes viven para encontrarla.

Hay quienes creen que viven encontrándola.



Lo cierto es que la verdad se escapa,

Se esconde de quienes la buscan y persigue a quienes la ignoran.

La verdad aparece cuando menos se lo esperan, en forma de mujer, de juramento e incluso de una fórmula.



A veces demora, llega atrasada, justo en el momento en que perdemos la pelea,

Se presenta como un rayo de luz resplandeciente para iluminar nuestras ideas.

Otras veces en cambio, llega precisa y a tiempo, para evitar que nos equivoquemos.



La verdad aunque sea inoportuna siempre aparece,

Pero no todos la saben descifrar.

Todos se preguntan que es la verdad,

Es porque ignoran que esta no es más que una metáfora

Que cada uno la interpreta a su conveniencia.



lunes, 24 de marzo de 2014

Pequeña Niña


Sonríe pequeña niña, que el viento se te escapa. Alcánzalo y corre con él, que así y sólo así se arreglan las penas del alma.
Sonríe pequeña niña que la vida no es tan mala, que el verano está cerca aunque las hojas de los árboles no cambien de color para anunciarlo.
No te frustres ni te condenes a una tristeza innecesaria, y te lo digo yo pequeña niña, que siempre hay alguien que viene a liberarla.
Sonríe pequeña niña que la vida no es tan larga. La amargura tiene el don de robárse el tiempo, así que ¿por qué no te levantas y ríes en su cara?. Levántate y seca aquellas lágrimas que desgastas energía y ganas.
Vamos chiquilla, vive tu vida que tu no eres la desahuciada, que cuando los demás mueran ya no lloraras más por que la vida se les acaba, sino porque su ausencia te espanta, y dime pequeña niña, ¿ en realidad llorarás toda tu vida? Para qué llorar sí podrías estar cantando y gozando. 

Aprende por favor a conquistar esa tristeza que te inunda, aprende a ser un poco positiva, entonces triunfarás y no existirá ninguna enfermedad que pueda contigo, porque al ver aquella linda sonrisa pintada en tu rostro, huirá y buscará otra alma indefensa y desolada.
No estás sola chiquilla, aquí tienes varias almohadas en las que podrás recostarte cuando sientas que la vida se te acaba.
Espanta las lágrimas pequeña niña, que la juventud se te escapa.
No te acabes la vida.
No te rindas tan pronto.
No desesperes.
Que la vida no se te escape, súbete en ella y galopa hacia el alba, por que te recuerdo chiquilla, que tú aún no conoces nada, tu aún eres una pequeña niña. 

sábado, 22 de febrero de 2014

¿Cómo es posible?


¿Cómo es posible que duela físicamente el corazón? y esta vez no lo utilizo como metáfora. Ese ardor en el pecho que consumé hasta el último respiro. Esa sensación de derrota que nace desde el momento de decepción.
 ¿Cómo es posible que las cosas se acaben sin ninguna explicación?, que sólo se marchen sin ningún disimulo. 
¿Cómo es posible que las personas le echen la culpa al corazón? ,si la estupidez viene de las acciones de cada uno y como es una maldita costumbre, se esconden detrás de aquella metáfora inservible " el corazón se niega a olvidar", cuando es uno mismo el que controla esto.
 Todos se niegan a olvidar, no es el corazón el culpable y si por último somos tan tercos para no aceptar la culpa, entonces echemos la culpa a los recuerdos porque ellos son los responsables del aferro. Ellos están creados de maldad y deseos, se aparecen cuando menos los necesitas para destrozar vidas y sueños.
 Los recuerdos no se controlan ni se disuelven, ellos siempre estarán presentes para recordarnos que hicimos algo de nuestras vidas, que experimentamos y por lo tanto aprendimos. Lo único que queda por hacer es aprender a ignorarlos, a evitar que la vida se nos escape con cada suspiro o lágrima que acompañan a un recuerdo.

Los dos


Y así somos los dos. Por separado. Ni tu conmigo ni yo contigo. Seremos así hasta que el destino por fin se ponga a nuestro favor. Tu has sido así, como el mar que viene y va y yo he sido como una niña que se asusta cuando el mar acaricia sus pies y siempre corre para otro lado. Y aunque llevo conmigo un par de besos que me diste, te recuerdo que las provisiones se agotan con el tiempo, y tus besos se están agotando , pero te aseguro que siempre te tendré marcado en mis labios. A pesar de que la vida nos haya alejado después de una dosis de felicidad inaceptable para después compensar con el triple de dosis de dolor, tu seguirás conmigo, no en cuerpo y eso lo se.
 Mi miedo ahora que estamos en esta época en que tener una relación larga está de moda, es que en verdad te pierda, he dejado ir una y otra vez a distintos mares que al igual que tu han ido y venido para hacer de mi vida una constante ola de cambios, he cambiado de playas para probar nuevas aventuras, pero siempre seré la misma niña que se asusta. Contigo estaba dispuesta a dejar mis miedos de lado, a correr si era necesario, pero tu corriste esta vez yo fui el mar que toco tus pies y tu fuiste el pequeño niño asustado.
 Al final de todo, lo nuestro fue un momento efímero que durará para siempre, al menos en mi corazón, las palabras se harán espuma , pero yo llevare conmigo siempre el beso que posaste en mi mano y tu mirada clavada en mis pupilas.